https://www.eleconomista.com.mx/capitalhumano/El-70-de-las-personas-con-discapacidad-sin-empleo-que-de-las-otras-exclusiones-20220225-0076.html
La semana pasada mientras navegaba leyendo noticias como
todos los días me encontré con una noticia que me dejó pasmado. La noticia del
economista muestra de manera contundente la dolorosa, indignante y humillante
situación que viven la mayoría de las personas con discapacidad en México. A continuación,
los datos más relevantes:
De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020, en
México más de 6.1 millones de personas tienen algún tipo de discapacidad. El
promedio de escolaridad es de 4.7 años, según la Encuesta Nacional de la
Dinámica Demográfica (Endid).
“La tasa para las mujeres es mucho más baja, sólo el 18%
participa en el mercado laboral, “frente a 42.3% de hombres con discapacidad y
35.5% de sus homólogas sin discapacidad.” (el economista, 2022).
Como persona con discapacidad que se rodea de personas con
discapacidad sé lo difícil que es conseguir un trabajo cuando se está en esta condición
conseguir un empleo es una misión imposible. No importa nuestra edad,
experiencia, habilidades, nivel educativo.
La mayoría de las empresas, universidades y instituciones
públicas (con sus honrosas excepciones, la mayoría instituciones y empresas
extranjeras) no ven lo que podemos o queremos hacer, solo ven una discapacidad
y eso es suficiente para decidir (muchas veces sin ni siquiera entrevistarnos)
que no somos aptos para trabajar.
Mi experiencia personal incluye muchas historias de este tipo,
cuando egresé de la universidad y a pesar de que ya tenía tres años de
experiencia en el ámbito laboral me fue imposible encontrar trabajo fuera de mi
red de apoyo. Con tristeza veía que mis compañeros y amigos comenzaban a abrirse
espacio en el mundo laboral, incluso los que estudiaron carreras “inútiles”
progresaban a un ritmo que yo era incapaz de igualar.
Fue entonces que decidí buscar trabajo en el extranjero, lo
primero que noté fue que los empleadores me contestaban, aunque fuera para rechazarme.
Para mi sorpresa, muchos mostraban genuino interés en mi perfil.
De repente obtuve mi primer contrato en una fundación en
Estados Unidos. Mi contratación se cayó por motivos políticos y migratorios (ni
la fundación ni yo pudimos hacer nada)
Mientras todo esto sucedía y una vez pude presentar mi tesis
de licenciatura, -la cual fue reconocida como uno de los mejores trabajos de
titulación -. Me decidí a estudiar una maestría.
Cuando estudiaba la maestría y con dos años de experiencia
como asistente de profesore me decidí a buscar empleo como titular de cátedra
algo que no logré hasta que el ITESO -mi alma máter me ofreció la oportunidad
de demostrar mis capacidades.
Gracias s esta oportunidad he podido mostrar el dominio que
tengo de mi materia. Además de la maestría y dos publicaciones académicas
cuento con más de 30 certificaciones relativas a la bioética, otorgadas por la
CONBIOETICA y el CITI program. También me dieron la oportunidad de exponer en
un panel sobre ética y covid -19.
Mi desempeño como profesor ha sido sobresaliente, así lo
demuestran mis evaluaciones, tanto en lo cuantitativo como en lo cualitativo.
Aparte de las evidencias de aprendizaje de los alumnos .
Todo esto me hace pensar ¿Cómo será la situación de la
mayoría? Si yo he tenido que vivir todo
esto siendo privilegiado con alto nivel educativo , dominio de dos idiomas, experiencia laboral
y dos títulos universitarios -algo que menos del 1% de las personas con
discapacidad en este país tiene - ¿Qué será de la mayoría que ni siquiera
terminó la primaria ?
Si yo que vivo o en una gran ciudad tengo muchos problemas
para salir a la calle y dependo de mis familiares y amigos para salir ¿Qué será
de las personas que no tienen auto? ¿De las personas que viven lejos de las
grandes urbes?
Nuestra situación debe cambiar, es necesaria una política
integral que incluya: la educación, accesibilidad y la no discriminación.
La universalización de la pensión por discapacidad es el
primero de muchos pasos que se deben de seguir para garantizar un mínimo de
calidad de vida para todas las personas con discapacidad en México.
México está 30 años atrás con respecto a otros países, es
necesario actuar con determinación para revertir la situación y dignificar las
vidas de las personas con discapacidad .
Personalmente, mi siguiente objetivo es trabajar en el
extranjero , solo espero que el interés que muchos han mostrado en mi perfil cristalice
en una visa de trabajo .